Uncategorized

Movimiento Anti-Represión

Entrevista al Movimiento Anti-Represión

 

A Los Compañeros (ALC) -¿Qué significa MovAR? ¿Qué es?

MovAR – El MovAR es el Movimiento Anti Represión. Somos un grupo de jóvenes que empezó a trabajar la temática de la represión con distintas perspectivas, poniendo el foco en  los jóvenes,  la pobreza, la militancia social. Lo que nos es común es que queremos abordar esta problemática desde la base, es decir discutiendo y movilizando desde los reprimidos, desde abajo. Concientizar, debatir, analizar y luchar, entendiendo las causas de la represión a nivel estructural y su rol en el sistema capitalista.

 

-¿Cómo surge el colectivo? ¿Cuándo nace está inquietud por la problemática de la represión?

Hace unos meses (por setiembre del año pasado) se nos acercaron unos compañeros del CPPC (Colectivo de Pensamiento Penal y Criminológico), de la Facultad de Derecho, para ver cómo trabajar este tema del incremento de la represión hacia los jóvenes.

En particular, con la propuesta del CRIA (Código de Responsabilidad Infraccional Adolescente, que es un proyecto de ley que se tiene durmiendo en el parlamento, impulsado originalmente por el Ministerio del Interior  y el año pasado en el ‘’acuerdo interpartidario de seguridad’’ anduvo en la vuelta); ellos veían un escenario muy complicado para los derechos de los jóvenes, y que desconocían el debate planteado con el No A La Baja. Es curioso, aunque no sorprendente, que luego de la gran victoria del 2014 donde el pueblo organizado le dijo que NO a la política de la “mano dura”, eso quedara prácticamente en letra muerta. En cierto modo, con la victoria del 2014 se detuvo un avance represivo concreto y específico, pero no ganamos la pulseada. La campaña, la movilización, el debate del 2014 siguen vigentes, y hay mucha acumulación entre los jóvenes y el movimiento social sobre el tema. Se avanzó en la generación de conciencia y esto no se plasma ni en la política gubernamental, ni en lo planteado a nivel político en general como solución al tema. Ni que hablar de que los medios de comunicación aportan lo suyo.

Nuestra idea es retomar esos debates pero ahora con una óptica más profunda, o más a largo plazo, abriendo un espacio a la participación popular. Justamente, cuestionarnos sobre las limitaciones que hubo en el 2014, y apreciar sus virtudes. Entender el tema de la represión estructuralmente, vincularlo con el sistema capitalista, con el rol del Estado en el mismo y su historia. Esto es necesario para buscar soluciones y no seguir profundizando el problema, como está siendo hoy.

Con estos intereses nos juntamos compañeros de diferentes lugares, la mayoría estudiantes, y empezamos a hacer una ronda de talleres y debates sobre los cambios en el sistema penal juvenil de los últimos años. Fue fundamental el apoyo de los compañeros de Derecho, pero a su vez se le dio una impronta militante, y así surge el MovAR. A principios de este año nos planteamos hacer el Encuentro “Estado y represión”, que será ahora, el fin de semana del 13 y 14 de Mayo. La idea es justamente discutir estos temas, debatirlos con disertantes que tienen diferentes opiniones y visiones, y ver como se puede seguir avanzando.

 

-¿Quienes lo integran? ¿Son un grupo compuesto por estudiantes universitario?

Como te decía, somos un grupo muy heterogéneo. Hay estudiantes universitarios, hay algún egresado, hay estudiantes de secundaria, hay compañeros del IPA, hay jóvenes que no estudian. Somos compañeros de diferentes procedencias y trayectorias que nos estamos organizando para trabajar el tema con amplitud, pero también con visiones críticas comunes y una línea de acción que se proyecta por la izquierda.

Estas son principalmente el trabajo militante de base, la independencia política de partidos, la no institucionalización del MovAR. Cualquiera que comparta nuestras líneas y formas de trabajo está invitado a acercarse.

 

-¿Cómo han evolucionado en estos últimos años las políticas represivas?

Es un tema largo y complejo que aún estamos desentrañando, por eso el Encuentro que estamos convocando. Pero en términos más o menos sencillos, se puede decir que el discurso de la ‘’seguridad ciudadana’’ hoy imperante (o desde hace un par años sería más acertado),  en gran parte es una respuesta del sistema político a una suerte de demanda  de represión construida por la peor prensa de derecha y aceptada de facto como solución al crimen, que a su vez ha hecho avanzar en los dos últimos períodos del Frente Amplio, el poder punitivo del Estado.

 

El sistema político se rige por una lógica electoralista, por lo que, si la agenda mediática impone la demandas de represión y seguridad, dicho sistema va a entrar en ese juego. En efecto, es lo que viene pasando en Uruguay. Tomemos como ejemplo el llamado ‘’acuerdo interpartidario de seguridad’’ que se realizó el año pasado por convocatoria del Poder Ejecutivo, y en el que participó desde Novick (quien carece de legitimidad democrática y representativa para estar ahí, ya que el ‘’Partido de la Gente’’ aún no existía) hasta el propio Frente Amplio, lo que es por demás sintomático, en el sentido de que no es fácil distinguir claramente una política criminal de derecha de una izquierda a nivel partidario. De un modo triste, se puede afirmar que en asuntos de política criminal, los partidos corren (en su enorme mayoría) por la derecha. Un compañero del MovAR, con mucho atino, llamó a este hecho político (porque marcó simbólicamente una especie de temperatura alta en la política represiva) ‘’invierno punitivo’’.

Si volvemos a las medidas represivas concretas, se pueden mencionar sin ánimo de agotar la lista, a nivel administrativo ( Ministerio del Interior (MI)): a) creación del PADO  (Programa de Alta Dedicación Operativa), que según el propio MI ‘’surge como respuesta al incremento de los delitos violentos en ciertos puntos críticos de la capital y departamentos vecinos’’, esto en el año 2016, y ya cuenta con 1000 policías y con proyecciones de expandirse al interior del país; b) la incorporación del PREDPOL, un software comprado a una empresa estadounidense, que en términos sencillos ‘’predice’’ potenciales delitos en zona calientes, de forma que la policía pueda llegar al lugar antes de que suceda el hecho; c) la vídeo vigilancia, el número de cámaras ha crecido exponencialmente en los últimos años en las zonas céntricas, y en este 2017, se incorporaron hace poco 2.200 cámaras en Montevideo; d) vinculado a lo anterior, cabe mencionar la adquisición de ‘’El Guardián’’, otro software que obtuvo el MI en 2013 para realizar escuchas de llamadas, con capacidad para captar en simultáneo  teléfonos, celulares y mails. Y en su momento, cuando se quiso generar un modesto debate a nivel de opinión pública en torno a quién controlaba el uso de esta herramienta, la respuesta institucional fue que el uso estaría habilitado a pedido del fiscal con una orden del juez competente. Lo cierto es que ese debate perdió fuerza, ‘’El Guardián’’ está en manos de la policía y operando en la sombra…

Para no seguir, con esto, sólo hay que dejar anotado que el MI se esfuerza en presentar estas medidas como avances, incluso haciendo publicidad. Y, para dar un debate estructural sobre el asunto, no hay que dejar de tener en cuenta que esto cuesta dinero, presupuesto público, que se quita por ejemplo de la educación.

Consecuentemente se puede afirmar, se ha militarizado a la policía, se han realizado razzias y megaoperativos, se ha estigmatizado la ciudad, se ha instalado una presencia policial permanente. Además de violencia y abusos cotidianos e impunes, hay muertos a manos de la policía. Se desalojó violentamente el CODICEN. Se nos reprime en espectáculos, en la cancha, en marchas, en la plaza, en la calle. Hay videovigilancia en varias zonas de la ciudad. En los bondis. Se promulgan leyes que nos quitan derechos, como cuando se establece que un menor de entre 16 y 18 años que comete una rapiña tiene 1 año de prisión preventiva. La propia palabra preventiva intenta justificar que te metan preso sin sentencia. Es absurdo.

Se multiplica el presupuesto del Ministerio del Interior y se estanca el de la educación, como se dijo. Y ni hablar de la mano dura a los estudiantes, sindicalistas y todo tipo de rebeldías. Acá no hay cómo dejar de mencionar el recientemente promulgado ‘’decreto anti piquetes’’,  que habilita a la policía a desarticular manifestaciones que ‘’alteren el orden’’ en calles y rutas sin previa autorización del juez competente y con el apoyo de otras fuerzas -¡en alusión al ejército!-, y en contra del cual los compañeros de MovAR participamos de una marcha convocado por el movimiento social. Se infiltran marchas. Se persigue y vigila a organizaciones por sus posiciones ideológicas, y se desalojan y allanan centros sociales y culturales. Se entrena a la policía con los peores asesinos del mundo, como son la policía Mexicana y el MOSSAD. Se han promulgado decretos de esencialidad…

Mirá, de hecho no deberían empezar con “Se” esas frases, porque son acciones tomadas, decididas por personas que ocupan lugares en las instituciones públicas, son posiciones difundidas y defendidas. Es decir el poder ejecutivo, es el poder legislativo y el poder judicial, y por ende el gobierno. También son los partidos tradicionales, es el propio aparato represivo (policía, jueces, académicos), son los medios de comunicación. Es la constitución y el marco legal actual.

Y, al final y al cabo, también es nuestra pasividad que le ha permitido al poder avanzar de esta forma.

 

-A mediados de mayo se viene el encuentro “Estado y Represión”, que ustedes organizan, ¿qué expectativas tienen y qué importancia tiene ésta actividad?

El fin de semana del 13 y 14 de Mayo, en la explanada de la Universidad (18 de Julio y Tristán Narvaja), se llevará adelante el encuentro “Estado y Represión”.

Es la primera actividad que organiza el MovAR propiamente dicho. Aunque ya participamos de talleres y charlas-debate en varias Facultades y Liceos, esta actividad la armamos nosotros solos. Eso ya de por sí es una experiencia organizativa importante.

Conseguimos la participación de importantes disertantes, que terminan componiendo un programa de verdad muy interesante. Por un tema de espacio, vamos a destacar sólo a 4 tipos bien distintos de oradores, para que vean que va desde el periodismo y análisis, figuras de la institucionalidad con experiencias interesantes, protagonistas del sistema represivo hasta organizaciones sociales:

  • Samuel Blixen (periodista, muy vinculado al trabajo sobre represión en tiempos de democracia y represión en dictadura)

  • José Díaz (1er Ministro del Interior del 1er gobierno del Frente Amplio, que trabajó en la Ley de Humanización del Sistema Carcelario)

  • invitados de Argentina como Camilo Blajaquis (poeta y cineasta villero, vale la pena escuchar lo que tiene para decir) y Maxi Postay (docente de la UBA, militante abolicionista, posición esta poco conocida y muy interesante)

  • Organizaciones sociales como CDH, SERPAJ o IELSUR (que tienen un importante trabajo en el tema), estudiantiles (que fueron desalojadas del CODICEN en 2015), y otras.

Creemos que el encuentro va a ser un espacio interesante de intercambio y debate, de puntos de vista y reflexión. Queremos que sea lo más masivo posible, para que entre todos pensemos cómo sigue esta pelea. En el 2014 se resistió, y fue un paso gigante para instalar el tema y ganar posiciones, hoy toca retomarlo y redoblar esfuerzos para avanzar. Queda mucho camino por andar. La represión está presente en todos lados, y no puede ser naturalizada, no se puede aceptar el rumbo actual de la “mano dura”: de lo que se trata es de cambiarlo!

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>