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¡El Clínicas seguirá siendo del pueblo!

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La discusión acerca de la reforma edilicia del Hospital de Clínicas (HC) viene de larga data. Todos los gobiernos han prometido mantenerlo, y sin embargo siempre lo han postergado en su presupuesto. El último gobierno destinó al Clínicas sólo el 16% de lo que éste había solicitado para funcionar correctamente, y esto sumado a su no incorporación en el Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS) desde su creación ha profundizado su deterioro.

El presidente Vázquez en su campaña electoral anunció que invertiría en la obra, y luego en su discurso de asunción prometió integrarlo al SNIS.

La Universidad acompañó el proceso con el cambio de ordenanza del Clínicas y la elaboración de un proyecto edilicio que contempla una nueva estructura de funcionamiento. Asimismo, se encontró una forma de financiar las obras atendiendo una desigualdad existente con la educación privada: pedimos que se exonerara a la Universidad por 10 años del 50% de los aportes patronales1.

Sin embargo, el Poder Ejecutivo, lejos de negociar, impuso que la obra se haría por Participación Público Privada (PPP) o no se haría, por lo que la propuesta de exoneración de aportes patronales debía ser descartada.

Por este motivo era necesario lanzar una importante defensa del Hospital Universitario en su carácter público, autónomo y cogobernado, y así lo hizo el Movimiento Todos por el Clínicas contra las PPP, el cual está conformado por la FEUU, AFFUR, UTHC, compañeros egresados, docentes así como uruguayos comprometidos con el Hospital.

Hasta este momento, pese a las diferencias, se mantuvo la unidad universitaria y la defensa del proyecto universitario. El poder ejecutivo presionó no sólo políticamente para que se avanzara (anunciando que “si la Universidad no inscribe el proyecto, se llenará el cupo de las PPP disponibles”), sino materialmente al demorar la transferencia de los 55 millones de pesos del convenio HC-ASSE hasta setiembre.

En ese momento, y sin los votos de estudiantes y egresados en el Consejo Directivo Central, la Universidad avanzó en el proceso que prevé la Ley de PPP, y se inició el estudio de factibilidad de la PPP. “Increíblemente” a los días de esta votación, ASSE transfirió el dinero al HC. A partir de ese momento la unidad universitaria se quebró.

El Movimiento Todos por el Clínicas comenzó una fuerte campaña de difusión y lucha contra el proyecto mercantilizador que nos intentaban imponer. El 22 de noviembre del año pasado se llevó adelante una gran movilización que convocó a miles. Se trabajó durante el verano, difundiendo la problemática en escenarios de carnaval, ferias, barrios. Asimismo a la interna de la Universidad se posicionaron distintos claustros, y posteriormente consejos sobre la inconveniencia de seguir avanzando en el camino de la PPP.

Una vez que fue entregado el informe de pre factibilidad, se supo que el mecanismo implicaría pagos de 32 millones de dólares durante al menos 25 años. La Universidad no tiene cómo garantizar que se le otorgará un incremento asociado a estos pagos, por lo que muchos promotores de este mecanismo comenzaron a retroceder.

La realidad es que se agotaron los argumentos políticos, la evidencia científica e internacional anunciaban que los proyectos PPP para hospitales terminan siendo un mal negocio para los estados.

Desde el Movimiento se sostenía que la Universidad tenía la posibilidad, pero también el deber político de cerrarle la puerta a las privatizaciones. Sostuvimos que éste proyecto se podía derrotar en el marco de la defensa de recursos públicos para el hospital, que implicaría un menor costo para el pueblo uruguayo.

Pero esta lucha es ideológica a pesar de que nos digan que no: es permitir avanzar al capital y su lucro sobre los servicios públicos o defenderlos en favor del pueblo.

El avance de las privatizaciones lo vemos a lo largo y ancho del estado, la supremacía de lo privado como sinónimo de eficiencia, pero al mismo tiempo con pauperización del salario y las condiciones laborales para los trabajadores.

Nos plegamos a la lucha contra estos avances, seguiremos defendiendo las posturas que promuevan un avance en soberanía nacional y un retroceso de la dependencia. Son los organismos internacionales los que promueven estas herramientas privatizadoras, son los mismos que establecen el riesgo inversor y que indican cómo se debe medir el déficit fiscal. Son los mismos que indican que debe bajarse el gasto del estado y deben liberalizarse las economías. Es el imperialismo, y contra eso luchamos.

Derrotamos a la PPP en el Hospital Universitario, pero la lucha recién comienza: debemos luchar por los recursos que el hospital necesita para asegurar una atención digna, de referencia nacional, y con mejores condiciones de estudio y trabajo para sus estudiantes, docentes y funcionarios.

Así como luchamos contra la PPP para el Clínicas, seguiremos luchando contra toda propuesta de precarización laboral, en particular contras las tercerizaciones y privatizaciones del sector público.

Esta victoria la ganamos con organización y rebeldía, convencidos que esta lucha es apenas un comienzo.

Frente de Participación Estudiantil Susana Pintos

Julio 2017

 

 

1 La educación privada en nuestro país está exonerada de pagar los aportes patronales de sus trabajadores, mientras que la educación pública paga el 19,5% de su masa salarial al BPS.

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