En defensa del agua y los recursos naturales

En defensa del agua y los recursos naturales

En el marco del día mundial del agua varias organizaciones están convocando a una movilización en el centro de Montevideo en defensa del agua, los territorios y contra UPM2. Como agrupación entendemos que esta iniciativa tiene que tomar centralidad en la agenda del movimiento social, el modelo al servicio de los beneficios del capital que se viene impulsando desde hace más de cuatro décadas por diferentes gobiernos, ha venido modificando la economía y el ambiente del país en beneficio de las clases privilegiadas y en desmedro de las grandes mayorías, y para nosotros, este modelo tiene que ser decididamente enfrentado.

Uruguay es un país capitalista, donde este modo de producción está plenamente desarrollado tanto en el campo como en la ciudad, con una economía subordinada y atrasada, subordinación que se sustenta en una asociación de la burguesía nativa con los grandes monopolios imperialistas. Y esta asociación de intereses a través de distintos compromisos asumidos por todos los gobiernos, ha venido impulsando una serie de cambios que responden a las necesidades del capital.

Estos beneficios han significado por parte del Estado prebendas al capital, inversiones públicas y por mediante asociación con privados para desarrollar la infraestructura que necesita este capital, el impulso de diversas leyes y el compromiso político por parte del Estado para facilitar y promover un conjunto de cambios que apuntan a maximizar las ganancias de las clases dominantes.

Este modelo no ha beneficiado y no puede beneficiar a las grandes mayorías de los habitantes del país, encarecimiento de los bienes de primera necesidad como los alimentos, aumento del desempleo y pérdida de puestos de trabajo, precarización laboral, entre otros han sido las consecuencias quizás más directas para los trabajadores.

Pero tenemos que generar conciencia de otros elementos que a pesar de pasar más desapercibidos pauperizan el nivel y la calidad de vida de la mayoría de la sociedad.

El modelo de los agronegocios que se viene impulsando y que ha tenido por ejemplo un sideral crecimiento de la soja en el país, tiene como base las grandes extensiones de monocultivos con el uso intensivo de la tierra que se hace con un paquete tecnológico importado, principalmente del gigante conglomerado Monsanto-Bayer.

Esto además de realizarse sobre la base de un uso no sustentable del suelo, genera una gran dependencia ya que no podemos producir las semillas de manera autónoma, sino que dependemos de una empresa extranjera, que tiene patentadas los códigos genéticos de la semilla.

La deforestación que producen este tipo de plantaciones genera como consecuencia inundaciones, así como también el uso indiscriminado de agrotóxicos, que no tienen en cuenta ni a la población que vive en donde se usan ni otras plantaciones que pueden existir en los alrededores. Las consecuencias de esto no las sufren  los empresarios dueños de los agronegocios sino los trabajadores agrícolas y las poblaciones más vulnerables.

También el desarrollo de la infraestructura que necesitan los megaemprendimientos afecta y desplaza a miles de personas que como en el caso del tren de UPM se ven expropiadas de sus casas y terrenos. Y a esto se le suma los miles de productores rurales que son desplazados, la extranjerización de la tierra y las grandes concentraciones de tierra que tienen las multinacionales que se instalan en el país.

La contaminación del agua además de significar un costo mayor en el servicio, baja la calidad del agua corriente poniendo en peligro el acceso a agua potable, algo tan normal como tomar agua de la canilla hace unas décadas hoy es algo cuestionado.

Todos estos elementos son consecuencia de un modelo que no está al servicio de la gran mayoría de la sociedad y que no la beneficia, como agrupación creemos que el movimiento estudiantil tiene que tomar parte en estas luchas.

No podremos construir un movimiento estudiantil comprometido con la sociedad y con las necesarias transformaciones de la misma si no asumimos estas luchas como propias.

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