Sobre la instalación de la segunda planta de UPM

Sobre la instalación de la segunda planta de UPM

upm2 no

En Uruguay, país con una economía capitalista subordinada y atrasada, desde hace décadas por parte de diversos gobiernos se han tomado definiciones que modifican normativas económicas y ambientales en beneficio del capital y las clases privilegiadas y en detrimento de las grandes mayorías, sustentadas en asociación entre la burguesía local  y los grandes monopolios. Esto en los hechos, ha llevado a la profundización de un modelo de país donde predominan las grandes concentraciones de tierra por parte de inversores extranjeros, los monocultivos y el agronegocio.

En este marco es que el gobierno del Frente Amplio se plantea la instalación de una tercera planta de celulosa, segunda por parte de la empresa finlandesa UPM, en las cercanías de Paso de los Toros, habiendo avanzado en la firma de un contrato de inversión en noviembre de 2017.

 Es preocupante el análisis de las condiciones que plantea dicha empresa en el mencionado contrato y que el Gobierno se compromete a cumplir. En el área energética, el Gobierno se compromete a comprarle el excedente de energía eléctrica incluso si el país no la necesita y con un precio fijado de antemano mayor al que le cuesta a UTE generarla, además de autorizar a UPM a exportar energía utilizando infraestructura cuya instalación está a cargo de UTE. Al respecto cabe señalar que la producción de dicha energía es un subproducto de la producción de pasta de celulosa por lo que no supone grandes gastos adicionales para la empresa, y sí una gran ganancia por tener el comprador asegurado.

Por otra parte, la empresa plantea ciertos requerimientos en infraestructura que el Gobierno se compromete a cumplir, como la instalación de trenes y mantenimiento de rutas en el trayecto Montevideo-Paso de los Toros, lo cual en el acuerdo se plantea realizar solo a través de mecanismo de Participación Público Privada. Para dicho objetivo es necesaria la expropiación de terrenos ubicados en áreas urbanas y que han dado origen a movimientos sociales que reclaman entre otras cosas que se contemple un desvío del plan original para evitar esto, así como restringir el acceso indiscriminado a la planta que según lo acordado sería las 24hs los 365 días del año.

En materia educativa, el documento establece que Uruguay se compromete a organizar y financiar las mejoras necesarias en la UTU para brindar en buenas condiciones las clases de las disciplinas que le son útiles a UPM, así como a desarrollar la carrera de tecnólogo en control de procesos, todas carreras en las cuales UPM puede dar su opinión al respecto de los planes de estudio, programas, etc. Suena paradójico dicho planteo siendo que al mismo tiempo se le niega a la educación pública el presupuesto solicitado, incluso habiendo sido una promesa de campaña electoral.

Por si todo esto fuera poco, el Gobierno se compromete a crear un ámbito de negociación entre el PIT-CNT, UPM y el Ministerio de Trabajo para crear un protocolo de prevención y solución de conflictos, y lo acordado en materia laboral será extrapolable al resto de los trabajadores del país.

Sumado a todo esto hay que considerar las repercusiones en materia ambiental, dado que la instalación de la planta causaría un aumento del nivel de fósforo en el Río Negro, con la consecuente floración de cianobacterias que aumentan el costo de potabilización, recayendo estos costos sobre el pueblo. Además del aumento necesario de hectáreas de forestación con el perjuicio que esto trae a la capacidad productiva del suelo.

En definitiva, el Gobierno al hacer estas concesiones y otorgar los beneficios fiscales que plantea el acuerdo (exoneraciones fiscales, creación de zonas francas, etc) posiciona al país como furgón de cola del gran capital, perpetúa el rol que tiene Uruguay en la división internacional del trabajo y profundiza el modelo exportador de materias primas.

Hacemos un llamado a todo el campo popular a organizarse para defender los recursos naturales y denunciar esta profundización del modelo económico que no beneficia a la gran mayoría de la población sino a unos pocos. La única manera de evitar que siga avanzando, es reconstruir la capacidad de organización y lucha del pueblo uruguayo.

No venderemos el rico patrimonio de los orientales al bajo precio de la necesidad

No Comments

Add your comment