14 de agosto, Día de los Mártires Estudiantiles: ¡Recuperemos al movimiento estudiantil para la lucha!

14 de agosto, Día de los Mártires Estudiantiles: ¡Recuperemos al movimiento estudiantil para la lucha!

El Día de los Mártires Estudiantiles que se conmemora el 14 de agosto, aniversario de la muerte de Líber Arce es una fecha que ha calado profundamente en el movimiento estudiantil uruguayo. A pesar de las diferentes coyunturas, de los diversos estados en los que se ha encontrado el movimiento estudiantil, en ese día, estudiantes adhieren espontáneamente a un paro, y algunos miles incluso se movilizan.

Esto nos habla de las reservas combativas que aún perviven en este sector del movimiento social, y las posibilidades de desarrollo que puede tener este movimiento. Esto debe ser el eje de lo que debemos debatir.

14 de agosto: Día de los Mártires Estudiantiles

En los años 60 se vivía un auge del movimiento popular en toda América Latina, el movimiento estudiantil era un actor social de peso, los grados de debates que se daban eran profundos poniendo en cuestión toda la realidad social en que se desarrollaban.

Centenares y miles de estudiantes pasaban de la lucha reivindicativa al cuestionamiento hacia el orden de cosas existentes y a acciones directas, la práctica política era una herramienta transformadora que se vestía de un gran relato histórico: la posibilidad de construir una sociedad diferente derrocando a las clases dominantes.

Estas clases privilegiadas respondieron al movimiento social en general, y al movimiento estudiantil en particular con represión, tratando de socavar al mismo, de amedrentarlo, así la represión pachequista se cobró la primera víctima del movimiento estudiantil: Liber Arce, quien sería herido el 12 de agosto muriendo un par de días después el 14 de agosto de 1968, siguiéndoles ese mismo año Hugo de los Santos, Susana Pintos y otros tantos compañeros los años siguientes.

La actualidad del movimiento estudiantil

El estado actual del movimiento estudiantil se encuentra en el polo opuesto de los años 60, el grado de debate político y teórico de todo el movimiento social y en particular del movimiento estudiantil está en una situación de pauperización ostensible, los niveles de movilización son bajos, y la capacidad de organizar y realizar acciones hoy son casi nulas.

Diversas variantes de ideologías pseudoanarcas se han acoplado a la perfección a una de las ideologías burguesas más dañinas, el posmodernismo, para en conjunto con el accionar de los partidos orgánicos del Frente Amplio, socavar las posibilidades del crecimiento del movimiento estudiantil como un actor relevante en la escena nacional, y que puede en determinadas condiciones, tomar los puntos de vista de la clase obrera.

El accionar de estos sectores que contaron en estos años con el apoyo directo del gobierno ha desarmado política y orgánicamente al movimiento social en general, preparando el escenario para un avance del capital que va a afectar los niveles de vida de las grandes mayorías: disminución del salario, recortes en el gasto social y ajustes a jubilaciones y pensiones.

Como agrupación estudiantil hemos visto este proceso, vimos cómo distintos sectores de izquierda se fueron debilitando y cómo otros se derechizaron, por lo que hoy nos encontramos ante grandes desafíos. En estos más de cinco años que tenemos de actividad llegamos a una conclusión que merece ser compartida para debatirla con los diferentes sectores que aún se mantienen consecuentes: no podemos revertir la situación del movimiento social y del movimiento estudiantil sin plantearle una lucha abierta a quienes día a día desarman sus organizaciones, quienes día a día buscan rebajar su actividad política, quienes buscan hacer funcional el movimiento social al proyecto de los gobiernos del Frente Amplio, que es en los hechos una variante más de los distintos gobiernos que han sido funcionales al proyecto del empresariado y el capital financiero.

Para esto nos proponemos levantar un programa hacia el movimiento estudiantil y convocar a trabajar a quienes estén dispuestos a tener acuerdos con nuestros planteos, desde una posición humilde, pero marcando bien las fronteras.

Estamos obligados a esto, las concepciones dominantes son tan hegemónicas en el movimiento social, que las ambigüedades y los vacíos son inmediatamente llenados, estando en una posición tan débil los sectores consecuentes e independientes, estamos obligados primero a reconocer nuestra debilidad y empezar un proceso de acumulación que exige una producción teórica y política y el rechazo a todas las desviaciones que llevan hacia las concepciones dominantes.

Un programa para levantar en la actualidad

Es necesario impulsar un programa que busque hacer avanzar el movimiento estudiantil en esta etapa, que evidentemente tiene que ser para poder aplicarse hoy en día, un programa de mínima.

Democratización de las estructuras gremiales

La ideología del posmodernismo que tiene gran influencia en los núcleos militantes, tiene una cara fuertemente antidemocrática, así sucede que en muchos centros de estudio grupos marginales se autoproclaman como los centros de estudiantes. En este proceso se desarrolla una auto referenciación constante de estos grupos, y en general el desdeño de las concepciones de democracia gremial que históricamente tuvo el movimiento estudiantil.

Frente a esto nuestra agrupación opone posiciones democráticas.

Debemos defender la libertad de tendencias, el reconocimiento a las distintas agrupaciones y colectivos y el derecho a expresar libremente sus ideas y argumentarlas.

En la medida que sea posible entendemos justo promover la elección directa de los organismos cotidianos de dirección de los gremios. La elección de quienes toman las decisiones no pueden ser un grupo de estudiantes auto designados, tienen que existir organismos gremiales democráticamente electos, con la habilitación a cualquier estudiante o grupo de estudiantes para que se presenten.

Debemos trabajar para construir espacios participativos como asambleas reales, con quórums mínimos que garanticen la autenticidad del espacio, y que sean convocados para dar discusiones acordes al estado de debate del movimiento estudiantil.

Todo esto se tiene que plasmar en estatutos que sean plebiscitados y que sean accesibles a todos los estudiantes.

Estas medidas no logran de por sí aumentar los grados de participación del estudiantado, pero son un primer paso, lograr estructuras gremiales legítimas y representativas es una condición necesaria para en torno a las mismas conformar un movimiento estudiantil movilizado.

Promover la participación política del estudiantado

Es necesario impulsar una agenda de actividades que promueva la participación política del estudiantado en los distintos temas, que denuncie y busque generar conciencia sobre la realidad que vive la gran mayoría de nuestro pueblo.

Plantear denuncias, formular posiciones sobre los temas de actualidad, organizar talleres y charlas para buscar involucrar en los diferentes debates al estudiantado, difundir propaganda con contenidos, ir a debatir en las clases y en los servicios, son tareas que tienen que estar planteadas para trabajar para elevar la actividad política del estudiantado.

No debemos desprender este trabajo de la organización de los estudiantes para solucionar sus problemas cotidianos, usar los espacios del cogobierno como herramientas para trasladar las reivindicaciones que surgen del dialogo y los espacios de intercambio, pero hacerlo sobre la base del compromiso del estudiantado en organizarse y participar para buscar solucionar sus problemas.

Tenemos que poner dentro de nuestras prioridades la lucha en general por elevar la actividad y participación política de los estudiantes, combatir el individualismo, promover la unidad, la lucha y la organización como la forma de solucionar los problemas concretas sin dejar de explicar las razones de fondo de los mismos, en generar, trabajar para elevar los niveles de actividad y conciencia, para consolidar un movimiento estudiantil crítico y movilizado.

Recuperar la independencia

El Frente Amplio se encuentra con una posibilidad real de perder el gobierno en manos de la derecha tradicional, esto significa una derrota importante de esta fuerza política que perdería uno de los principales apoyos con los que actúa en el movimiento social.

Esta situación aumenta la agresividad de estos sectores que en un intento de aumentar su base social buscan cooptar abiertamente distintos sectores en donde tienen incidencia. Es necesario rechazar este accionar y enfrentar los discursos con los que llevan estas acciones.

Tenemos que ponernos por fuera de los esquemas que estas fuerzas nos quieren imponer, en los que se presentan como la única alternativa frente a la crisis que ya se desarrolla en nuestro país. Este planteo no sólo no tiene asidero en la realidad, sino que busca conducir al movimiento social hacia un callejón sin salida.

Frente a la avanzada que existe de distintas fuerzas, tenemos que mantener nuestras posiciones y buscar así generar condiciones para construir caminos verdaderamente alternativos, que signifiquen una ruptura real con una situación económica y política cada vez más complicadas.

Confrontar una cultura distinta a la hegemónica

Se ha impulsado el menosprecio a la disciplina, la organización y la militancia, para la cultura dominante en los círculos de la militancia lo que prima es la auto referencia, el desprecio al estudio y a la elaboración política y el arrastrarse por toda tendencia que se ponga de moda.

Esto se apoya como es de esperarse en la más amplia extensión que existe hoy en día de las concepciones liberales y posmodernas. Todos estos elementos que nos hablan de un estado de debilidad del movimiento social y estudiantil en particular, son los que posibilitan que este movimiento sea en términos sustanciales reproductor de las posiciones dominantes, sin lograr tener una construcción alternativa desde los puntos de vista clasistas.

Construir una alternativa exige confrontar con estas concepciones dominantes, desarrollar una militancia organizada, disciplinada y con formación política y teórica, una militancia que sea el sostén de un movimiento que realmente ponga el peligro los privilegios de las clases dominantes.

Conformar espacios unitarios independientes

Creemos que en esta etapa es necesario impulsar espacios unitarios para dar determinadas luchas y debates o para intercambiar en aspectos generales, espacios que sirvan como un lugar de encuentro y coordinación para que los gremios, colectivos y militantes que estén dispuestos a tener una actividad en la línea de la independencia y la lucha con una perspectiva de llegar y movilizar al estudiantado.

En el marco de la agudización de las contradicciones sociales, del ajuste que impone el capital financiero, de la resistencia que los trabajadores y que otros sectores populares opondrán necesariamente en diferente grado, es necesario extender iniciativas que logren servir para enfrentar el avance del capital, para unir y organizar a quienes en esta etapa estén dispuestos a movilizarse. Vemos necesario trabajar para consolidar frentes de lucha para sumar gremios, sindicatos, agrupaciones, colectivos, a frentes puntuales o generales que enfrenten la política del gobierno y de las cámaras empresariales.

Estos frentes que entendemos necesario impulsar pueden tener un carácter zonal, departamental, etc., eso lo van a definir las condiciones concretas. Evidentemente el norte es que tengan un carácter nacional. La necesidad surge de la incapacidad de las estructuras orgánicas existentes de ser las herramientas que desarrollen y promuevan las luchas, sino que en la mayoría de los casos hacen lo contrario: la contienen.

Estas iniciativas para que sean auténticas y acumulen hacia el fortalecimiento del campo popular tienen que desmarcarse de las políticas de los distintos gobiernos, rechazando los discursos que promueven la conciliación y los intentos de canalizar la lucha hacia alguna variante de los gobiernos de las clases privilegiadas. Esto va a implicar desarrollar en profundidad y con claridad los planteos que se hagan desde los distintos espacios, definiendo correctamente las fronteras y no dejando lugar a distintas interpretaciones.

Plataforma reivindicativa para el movimiento estudiantil

  • Boleto Estudiantil Gratuito sin límite de edad

  • Eliminar los cupos al ingreso en la educación, así como en las asignaturas, y cualquier restricción a la continuidad curricular por cuestiones presupuestales.

  • Garantías de acceso real a materiales de estudio.

  • Asegurar la existencia de turnos que favorezcan un acceso real a la educación.

  • Garantía de acceso a casas y residencias estudiantiles

  • Sistema de becas de alimentación y transporte.

  • Programa de atención a la salud para quienes estudian en distinto departamento al que residen.

  • Cumplimiento de los derechos laborales en general y relativos al estudio en particular.

  • Creación de guarderías y salas de lactancia en todas las instituciones educativas.

  • Garantizar la accesibilidad en los centros educativos, ya sea ediliciamente (ascensores, rampas, etc) así como con el personal capacitado  para que todos quienes quieran estudiar no encuentren limitantes en las instituciones.

  • Defensa de la calidad académica y los contenidos pertinentes.

  • Rechazar la precarización de las carreras de grado y de la educación en general.

  • Gratuidad en toda la enseñanza, inclusive los cursos de posgrado.

  • Derogación de todas las reglamentaciones que buscan delimitar la actividad militante y gremial de quienes conformamos el movimiento estudiantil.port art@0.1x

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